

Quienes Somos?
La Iglesia Adventista del Séptimo Día (comúnmente abreviada Iglesia Adventista)3 es una denominación cristiana-protestante distinguida por su observancia del sábado, el séptimo día de la semana, el día de reposo (Shabbath), y por su énfasis en la inminente segunda venida de Jesucristo. Es el octavo mayor organismo internacional cristiano.
La denominación surgió del Movimiento Millerista en los Estados Unidos a mediados del siglo XIX y se estableció oficialmente en 1863. Entre sus fundadores se destaca Ellen G. White, cuya extensa obra los adventistas siguen respetando actualmente.
Gran parte de la teología de la Iglesia adventista corresponde a las enseñanzas evangélicas, tales como las de la Deidad (Dios Padre, Dios Hijo, Dios Espíritu Santo, el estado inconsciente de los muertos y la doctrina de un «juicio investigador». La iglesia es también conocida por su énfasis en la dieta y la salud, su comprensión holística de la persona, su promoción de la libertad religiosa, y sus principios y estilo de vida conservadores.
La iglesia mundial se rige de una manera democratica, en donde sus miembros escogen delegados cada cinco años para la eleccion de nuevos lidere para ese quinquenio y estos forman la «Asociación General», con regiones más pequeñas administradas por divisiones, uniones, misiones/asociaciones y distritos. Actualmente cuenta con una membresía de más de 16 millones de personas, tiene una presencia misionera en más de 200 países y territorios y se diversifica étnica y culturalmente. La iglesia administra numerosas escuelas, universidades, hospitales y casas editoriales en todo el mundo, así como una destacada organización humanitaria conocida como la ADRA, la Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales.
Nuestras Doctrinas?
El gran chasco fue un suceso importante en la historia del Adventismo; William Miller, concluyó por medio de un estudio profundo de las Biblia que Jesús, el Salvador de la religión cristiana, volvería a la Tierra "en o cerca de 1843". Sus seguidores posteriormente refinaron la fecha como 22 de octubre de 1844. Cuando Jesús no apareció como se esperaba en el día señalado, gran número abandonaron el grupo, abriendo paso a una eventual disolución. A pesar de esto, muchos grupos continuaron bajo la influencia de su trabajo. Luego justificaron esta gran equivocación afirmando que realmente no se habían equivocado; si no que era el año en que Jesús pasaría del lugar santo al lugar Santísimo (Esta excusa fué sagazmente ideada por su profetiza Hellen White).
Las doctrinas de la Iglesia Adventista del Séptimo Día se basan completamente en la Biblia anabaptista. La doctrina protestante del «sacerdocio de todos los creyentes» es tan central en el pensamiento de los adventistas que los miembros siempre han sido animados a estudiar la Biblia para descubrir la verdad por sí mismos, guiados por el Espíritu Santo. Esto puede llegar a explicar su renuencia para establecer un credo. La doctrina adventista se asemeja a la corriente ortodoxa principal de la teología protestante trinitaria, con algunas excepciones.
Para los adventistas, la Biblia es la fuente por excelencia de la verdad acerca de Dios y el testimonio de Jesucristo como el estilo real y verdadero de vida.
Tradicionalmente, los adventistas se han opuesto a la formulación de declaraciones de credo, aceptando la Biblia completa como su único credo. A los fines de la coherencia interna, los adventistas han formulado un grupo de creencias fundamentales y prefieren verlas como descriptivas en lugar de prescriptivas. Hasta 2005 poseía 27 creencias fundamentales, pero durante la Sesión de la Asociación General de la Iglesia recientemente, se agregó una más, teniendo así en total 28 creencias fundamentales.4